¿Cuántos datos consume un localizador GPS al mes?

¿Cuántos datos consume un localizador GPS al mes?

Tiempo estimado de lectura: 8 minutos


Un localizador GPS puede estar enviando posiciones durante todo el mes y, aun así, consumir una cantidad relativamente pequeña de datos móviles. En muchos usos hablamos de megabytes al mes, no de gigabytes.

La cifra exacta depende del dispositivo y, sobre todo, de cómo esté configurado. Como referencia, algunos localizadores con un uso básico pueden situarse alrededor de 1 a 10 MB mensuales, mientras que configuraciones con actualizaciones más frecuentes pueden moverse en 10-30 MB al mes o superar ampliamente esas cantidades.

Por eso, cuando alguien pregunta cuánto consume un localizador GPS, la respuesta más útil empieza por otra pregunta: ¿cada cuánto necesita saber dónde está?

Ese pequeño detalle cambia mucho las cuentas.


Por qué un localizador GPS necesita datos móviles

Conviene separar dos funciones que a menudo se mezclan.

El GPS o GNSS permite al dispositivo calcular su ubicación utilizando las señales recibidas de los satélites. Para obtener esas coordenadas, el localizador no necesita descargar continuamente datos de Internet.

La conexión móvil entra en juego cuando tiene que enviar esa ubicación.

El dispositivo obtiene una posición y transmite a una plataforma información como las coordenadas, la hora y, dependiendo del modelo, otros datos relacionados con su funcionamiento. La aplicación o plataforma recibe esa información y permite consultar dónde está el localizador.

Por eso muchos localizadores incorporan una tarjeta SIM o conectividad móvil equivalente.

El consumo procede principalmente de esa comunicación entre el dispositivo y el servidor.

Qué información puede enviar en cada actualización

Un mensaje de posición puede ser muy pequeño. Además de latitud y longitud, según el dispositivo y su configuración puede incluir datos como:

  • fecha y hora;
  • velocidad;
  • dirección del movimiento;
  • estado de la batería;
  • calidad de la señal GPS;
  • estado de encendido en dispositivos instalados en vehículos;
  • kilometraje u otros datos de telemetría;
  • información procedente de sensores compatibles.

Un mensaje sencillo ocupa poco. Sin embargo, miles de mensajes pequeños también suman.

Y aquí aparece la variable que suele tener mayor impacto para un usuario normal: la frecuencia con la que se envían.


Entonces, ¿cuántos MB consume un localizador GPS al mes?

La idea importante es sencilla:

Más actualizaciones, más datos.

Un ejemplo ayuda a entenderlo

Imaginemos un localizador configurado para enviar una posición cada 10 segundos de forma ininterrumpida.

Eso supone:

6 posiciones por minuto × 60 minutos = 360 posiciones por hora.

En 24 horas serían:

360 × 24 = 8.640 posiciones diarias.

Si tomamos como ejemplo un mensaje útil de unos 175 bytes, esas posiciones representarían alrededor de 1,48 MB diarios de información útil. A ello habría que añadir comunicaciones necesarias para mantener la conexión y otros datos generados por el funcionamiento real del dispositivo.

En la práctica, además, un vehículo particular rara vez está circulando las 24 horas. Muchos dispositivos pueden modificar su comportamiento cuando detectan que están parados.

Por eso una multiplicación teórica sirve para entender el consumo, pero la configuración real manda.

Una tabla orientativa para entender las diferencias

Tipo de uso Frecuencia de envío Consumo esperado
Seguimiento poco frecuente Intervalos largos Bajo
Seguimiento cotidiano Cada varios minutos Bajo o moderado
Seguimiento frecuente Aproximadamente cada minuto Moderado
Seguimiento muy intensivo Cada pocos segundos Más elevado
GPS con telemetría adicional Variable Depende del volumen de información


Estas categorías son orientativas. Dos localizadores configurados con el mismo intervalo pueden consumir cantidades diferentes debido al tamaño de sus mensajes, el protocolo empleado, las reconexiones y el funcionamiento de su firmware.

Por ese motivo, si necesitas conocer los MB exactos de un modelo concreto, la información del fabricante y el consumo real de la SIM son las referencias más útiles.


Los 6 factores que más influyen en el consumo de datos 

La frecuencia de actualización explica buena parte del consumo, aunque hay más elementos detrás.

1. Cada cuánto envía su ubicación

Es el factor más intuitivo.

Enviar una posición cada 30 minutos genera muchas menos comunicaciones que hacerlo cada minuto. Y pasar de un minuto a diez segundos multiplica nuevamente el número de envíos.

Una frecuencia alta puede tener sentido cuando se necesita seguir con detalle un recorrido. Para otros usos, disponer de una actualización cada varios minutos puede ofrecer información suficiente.

La mejor frecuencia es la que aporta el detalle que realmente necesitas.

2. Cuánto tiempo permanece activo

Un coche puede pasar buena parte del día estacionado.

Algunos localizadores detectan esa situación y reducen la frecuencia de comunicación mientras permanecen quietos. Cuando vuelve a comenzar el trayecto, recuperan el ritmo de actualización correspondiente a su configuración.

Este comportamiento puede reducir considerablemente las transmisiones frente a una estimación basada en 24 horas de movimiento continuo.

3. La cantidad de información enviada

Las coordenadas ocupan muy poco.

El mensaje crece cuando se añaden más campos de telemetría. Un sistema destinado a una flota profesional, por ejemplo, puede manejar más información que un localizador cuya función principal consiste en indicar la ubicación.

Cuantos más datos acompañan a cada posición, mayor puede ser el tráfico generado.

4. El protocolo utilizado

El localizador necesita unas reglas para comunicarse con el servidor. Protocolos como TCP, UDP, HTTP o MQTT tienen características y sobrecargas diferentes.

El tamaño del dato útil, por tanto, representa solamente una parte de la comunicación real. También existen cabeceras, establecimiento y mantenimiento de conexiones y otros intercambios técnicos.

Para el usuario particular suele ser un aspecto transparente: lo gestiona el propio dispositivo. Aun así, ayuda a entender por qué dos GPS aparentemente similares pueden consumir cantidades distintas.

5. La cobertura móvil y las reconexiones

Una conexión estable facilita que cada mensaje llegue a su destino a la primera.

Cuando la cobertura es irregular pueden producirse reconexiones, reintentos o reenvíos. Algunos dispositivos también almacenan posiciones cuando pierden la conexión y las transmiten cuando recuperan cobertura. Ese comportamiento puede modificar el tráfico observado durante determinados periodos.

6. Las comunicaciones adicionales

El dispositivo puede realizar pequeñas comunicaciones aunque en ese momento no esté enviando una nueva posición.

Entre ellas se encuentran los mensajes utilizados para mantener activa una conexión, conocidos habitualmente como keep-alive o latidos.

También puede existir tráfico relacionado con configuración remota, diagnósticos, telemetría adicional o, en determinados equipos, actualizaciones de firmware.

Por eso calcular únicamente:

número de posiciones × tamaño de cada posición

ofrece una aproximación, pero puede quedarse corto respecto al consumo que finalmente registra el operador.


¿El seguimiento GPS en tiempo real consume muchos más datos?

Depende de qué entendamos por “tiempo real”.

En un localizador GPS, la ubicación que aparece en una aplicación procede de las posiciones que el dispositivo va enviando. Cuanto más corto sea el intervalo entre esas posiciones, más fluido será el recorrido que vemos.

Un modo de seguimiento intensivo puede actualizar la posición cada pocos segundos. Otros sistemas trabajan normalmente con intervalos de varios minutos y aumentan temporalmente la frecuencia cuando se activa un modo de seguimiento en directo.

Hay dispositivos comerciales que, por ejemplo, pasan de actualizaciones separadas por varios minutos en su funcionamiento habitual a posiciones cada pocos segundos durante el seguimiento LIVE.

Esa diferencia se refleja tanto en la cantidad de comunicaciones como, potencialmente, en la autonomía de los dispositivos alimentados por batería.

Más frecuencia también puede significar más consumo de batería

El consumo de datos y el consumo eléctrico son cuestiones diferentes, aunque pueden estar relacionados.

Obtener posiciones con mucha frecuencia y mantener comunicaciones móviles continuas exige actividad del dispositivo. En un GPS conectado permanentemente a la alimentación de un vehículo esto puede tener una importancia distinta que en un localizador portátil que depende de una batería interna.

Por eso merece la pena buscar un equilibrio entre detalle del recorrido, autonomía y frecuencia de actualización.

Más datos sobre el camino tienen sentido cuando aportan algo útil.


Cómo reducir el consumo de datos de un localizador GPS

Si utilizas una SIM con una cantidad limitada de datos, hay varias formas de mantener el consumo bajo control.

La primera consiste en revisar el intervalo de actualización. Una posición cada pocos segundos puede aportar un nivel de detalle excelente durante un seguimiento concreto, aunque quizá resulte innecesaria durante todo el día.

También conviene aprovechar, cuando el dispositivo las ofrece, las configuraciones basadas en movimiento. Reducir las comunicaciones mientras un vehículo permanece estacionado evita transmisiones que aportan poca información nueva.

Otro punto importante es comprobar qué datos adicionales está enviando el equipo. En instalaciones profesionales puede ser necesario transmitir numerosos parámetros; en un uso sencillo, una configuración más ligera puede ser suficiente.

Y si vas a utilizar una SIM propia, revisa cómo contabiliza el operador el tráfico. En determinados servicios, el volumen facturado puede depender también del redondeo mínimo aplicado a cada sesión de datos. Un dispositivo que realiza muchas conexiones pequeñas puede terminar contabilizando más tráfico que la simple suma de sus mensajes útiles.


Qué tarifa de datos necesita un GPS

Elegir una SIM para un localizador es más fácil cuando conocemos primero el comportamiento del dispositivo.

Antes de contratar una tarifa, conviene comprobar:

  • el consumo mensual indicado por el fabricante;
  • la frecuencia con la que se enviarán posiciones;
  • si el localizador estará activo permanentemente o principalmente durante los desplazamientos;
  • si transmite telemetría adicional;
  • cómo contabiliza el operador las sesiones y los datos;
  • si existen otros consumos, como actualizaciones o comunicaciones de mantenimiento.

Una tarifa de muchos gigabytes puede resultar desproporcionada para un dispositivo que únicamente intercambia pequeños paquetes de ubicación.

Al mismo tiempo, quedarse exactamente en una estimación teórica deja poco margen ante reconexiones, cambios de configuración o usos más intensivos durante algunos días.

Un pequeño margen aporta tranquilidad.

¿Sirve cualquier tarjeta SIM para un localizador GPS?

Depende del localizador.

Hay equipos que ya incorporan la conectividad como parte del servicio y otros que requieren introducir una SIM compatible. En este último caso hay que comprobar las redes móviles admitidas por el dispositivo, los requisitos de la tarjeta y la configuración indicada por el fabricante.

También existen tarjetas y planes IoT/M2M específicamente planteados para dispositivos conectados.

La elección adecuada depende del equipo y del uso. Antes de comprar una SIM por separado, merece la pena comprobar primero qué necesita exactamente el localizador.


Lo importante está en cómo vas a utilizar el GPS

Preguntarse cuántos datos consume un localizador GPS tiene sentido, especialmente cuando el dispositivo necesita una SIM propia. La buena noticia es que transmitir una ubicación requiere muy poca información y muchos usos habituales se mueven en cantidades reducidas de datos.

Las cifras de referencia pueden ir desde unos pocos MB mensuales hasta decenas o cientos de MB cuando aumentan mucho la frecuencia de actualización y la telemetría.

Así que, antes de fijarte únicamente en los megabytes de una tarifa, mira cómo trabaja el dispositivo: cada cuánto comunica su posición, qué información transmite, qué hace cuando está parado y qué ocurre cuando pierde cobertura.

Ahí está la respuesta que realmente importa.

En Ubicartec entendemos la localización GPS desde esa sencillez: saber dónde está lo que importa sin tener que pensar continuamente en la tecnología que hay detrás. Elegir un localizador adecuado empieza por comprender estas pequeñas diferencias y ajustar el dispositivo al uso real.

Cuando todo está bien configurado, la tecnología hace su trabajo en segundo plano. Tú simplemente puedes consultar la ubicación cuando la necesitas.

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