Qué significa la protección IP en un localizador GPS: IP65, IP67, IP68 y más

Qué significa la protección IP en un localizador GPS: IP65, IP67, IP68 y más

Tiempo estimado de lectura: 8 minutos

 

Cuando buscas un localizador GPS para una moto, un coche, una bicicleta o cualquier objeto que pueda pasar tiempo en el exterior, es fácil encontrarse con códigos como IP65, IP67 o IP68.

A primera vista parecen una característica técnica más. Sin embargo, esos números cuentan algo bastante sencillo y útil: hasta qué punto la carcasa del dispositivo protege su interior frente al polvo y al agua.

Entenderlos ayuda a elegir con criterio. Un GPS que permanece protegido dentro de un vehículo vive en condiciones muy distintas a uno instalado en una moto, expuesto a lluvia, polvo y salpicaduras.

Y ahí está la clave: la protección adecuada depende del camino que vaya a recorrer el dispositivo.

Vamos a traducir los grados de protección IP a situaciones cotidianas, sin complicaciones.

 

¿Qué es el grado de protección IP?

El código IP es un sistema de clasificación establecido en la norma IEC 60529 para indicar el grado de protección que proporciona una envolvente frente al acceso a partes peligrosas, la entrada de objetos sólidos y la entrada de agua con efectos perjudiciales.

En dispositivos electrónicos resulta especialmente útil porque sustituye expresiones ambiguas como “resistente al polvo” o “resistente al agua” por una clasificación basada en ensayos definidos.

Normalmente encontraremos las letras IP seguidas de dos números:

IP67

Cada parte tiene su propio significado:

  • IP identifica el sistema de clasificación.
  • 6 indica el nivel de protección frente a cuerpos sólidos y polvo.
  • 7 indica la protección frente a la entrada de agua.

Por eso, leer únicamente “tiene protección IP” aporta poca información. Los dos números son los que realmente explican qué protección ofrece la carcasa.

El primer número: protección frente a sólidos y polvo

El primer dígito puede ir del 0 al 6.

De forma simplificada:

Primer dígito Protección
0 Sin protección especificada
1 Objetos sólidos de 50 mm o más
2 Objetos sólidos de 12,5 mm o más
3 Objetos sólidos de 2,5 mm o más
4 Objetos sólidos de 1 mm o más
5 Protegido contra el polvo; puede entrar una cantidad limitada sin perjudicar el funcionamiento
6 Estanco al polvo

La diferencia entre 5 y 6 resulta especialmente interesante en dispositivos que van a estar en exteriores. Un nivel 5 admite una entrada limitada de polvo siempre que no interfiera con el funcionamiento, mientras que el nivel 6 corresponde al máximo nivel de protección frente a su entrada dentro de esta clasificación.

En un localizador GPS instalado en una moto, bicicleta u otro entorno expuesto, este dato puede ser mucho más relevante que en un dispositivo que permanece dentro del habitáculo de un coche.

El segundo número: protección frente al agua

El segundo dígito indica el comportamiento de la envolvente ante diferentes formas de entrada de agua.

Aquí conviene prestar especial atención porque una salpicadura, un chorro y una inmersión son situaciones diferentes.

De forma resumida:

Segundo dígito Protección
0 Sin protección especificada
1 Goteo vertical
2 Goteo con inclinación de hasta 15°
3 Agua pulverizada
4 Salpicaduras desde distintas direcciones
5 Chorros de agua
6 Chorros de agua potentes
7 Inmersión temporal
8 Inmersión en las condiciones especificadas para el equipo

En IPX7, la clasificación contempla una prueba de inmersión temporal. Para IPX8, las condiciones concretas de inmersión deben especificarse para el equipo y ser más exigentes que las correspondientes al nivel 7.

Hay un detalle fácil de pasar por alto: los ensayos de chorros y los de inmersión evalúan situaciones distintas. Superar una prueba de inmersión IPX7 o IPX8 no significa automáticamente haber superado todas las pruebas correspondientes a chorros de agua.

Más número suele significar mayor protección dentro de un mismo tipo de ensayo. A partir de cierto punto, también importa qué tipo de contacto con el agua se ha probado.

 

IP65, IP67 e IP68: ¿qué significa cada protección?

Estos códigos aparecen con frecuencia en equipos electrónicos pensados para convivir con ambientes exigentes. Entenderlos resulta sencillo cuando separamos sus dos cifras.

Qué significa IP65

En IP65, el primer 6 indica una envolvente estanca al polvo y el 5 indica protección frente a chorros de agua.

En términos cotidianos, estamos ante una carcasa preparada para soportar polvo y contacto con agua en las condiciones definidas por ese nivel.

Para un localizador GPS, puede tener sentido cuando el dispositivo está instalado en una zona donde puede recibir lluvia o salpicaduras, siempre teniendo presentes las condiciones concretas de instalación y las especificaciones del fabricante.

Lluvia e inmersión son escenarios distintos.

Por eso, IP65 no debería interpretarse como una autorización para sumergir el dispositivo.

Qué significa IP67

En IP67, el 6 vuelve a representar el máximo nivel de protección frente a la entrada de polvo y el 7 corresponde a protección frente a inmersión temporal en las condiciones establecidas para ese ensayo.

Esta combinación resulta especialmente interesante cuando un equipo puede encontrarse en exteriores y existe la posibilidad de un contacto más intenso con el agua.

Aun así, IP67 tampoco significa que el dispositivo pueda permanecer indefinidamente bajo el agua.

La palabra importante aquí es temporal.

Qué significa IP68

IP68 combina una envolvente estanca al polvo con protección frente a inmersión bajo las condiciones especificadas para el producto.

Y aquí aparece un matiz fundamental: IP68 por sí solo no nos dice una profundidad y un tiempo universales para todos los dispositivos.

Las condiciones asociadas al nivel 8 se establecen para el equipo correspondiente y deben ser más exigentes que las del nivel 7. Por ello, cuando la resistencia a la inmersión sea importante para el uso previsto, conviene revisar las especificaciones concretas facilitadas por el fabricante.

Dos productos con IP68 pueden estar diseñados y ensayados bajo condiciones de uso diferentes.

El código orienta. La ficha técnica completa la respuesta.

 

¿Qué protección IP necesita un localizador GPS?

Aquí merece la pena alejarse durante un momento de los números y pensar en algo mucho más práctico: dónde va a estar el localizador.

Un GPS colocado dentro de la guantera de un coche apenas comparte condiciones ambientales con otro instalado en una motocicleta. Elegir la protección adecuada empieza por imaginar un día normal de uso.

Localizador GPS para coche

Si el dispositivo permanece dentro del habitáculo, la exposición directa a lluvia y polvo suele ser reducida. En este escenario, el grado IP puede tener menos peso que otros aspectos del localizador relacionados con su funcionamiento, autonomía, alimentación, cobertura o forma de instalación.

La situación cambia cuando el GPS se coloca en una zona del vehículo expuesta al exterior.

Bajos, pasos de rueda, zonas próximas al motor o determinados espacios de instalación pueden implicar humedad, polvo y salpicaduras. En esos casos, conocer la protección de la carcasa cobra mucha más importancia.

La pregunta útil es sencilla:

¿Qué va a encontrarse el localizador donde quiero colocarlo?

Localizador GPS para moto

En una moto, el entorno suele ser más exigente.

Lluvia, humedad, polvo de la carretera y salpicaduras forman parte de las condiciones que puede encontrar un dispositivo situado en una zona expuesta.

Aquí resulta razonable prestar especial atención a una clasificación IP adecuada al lugar concreto de instalación.

También importa cómo se instala. La certificación de la carcasa describe unas condiciones de protección determinadas, pero una buena ubicación sigue siendo importante para favorecer el funcionamiento y la durabilidad del equipo.

Siempre que sea posible, conviene seguir las indicaciones de instalación específicas del localizador.

Localizador GPS para bicicleta y otros usos exteriores

Una bicicleta, maquinaria, equipamiento de exterior o determinados objetos móviles pueden pasar muchas horas expuestos al ambiente.

En esos escenarios merece la pena valorar conjuntamente polvo, lluvia, salpicaduras y posibilidad real de inmersión.

Si el dispositivo únicamente puede encontrarse con lluvia ocasional, las necesidades serán unas. Si existe una posibilidad razonable de que termine temporalmente dentro del agua, serán otras.

Elegir bien consiste en ajustar la protección al uso.

Sin excesos. Sin quedarse corto.

 

Resistente al agua e impermeable: por qué conviene mirar el código IP

En conversaciones cotidianas utilizamos “resistente al agua” e “impermeable” con bastante libertad. Cuando hablamos de electrónica, esas expresiones pueden resultar demasiado amplias.

Un dispositivo puede estar preparado para recibir unas gotas y tener problemas ante un chorro. Otro puede soportar una inmersión temporal bajo unas condiciones concretas.

Por eso, cuando estés comparando localizadores GPS, resulta más útil buscar una clasificación IP concreta y las condiciones indicadas por el fabricante que quedarse únicamente con términos comerciales.

¿Una protección IP alta significa que puedo mojar el GPS sin preocuparme?

Conviene utilizar cada dispositivo dentro de las condiciones para las que ha sido diseñado.

La clasificación IP se obtiene mediante ensayos definidos. El uso cotidiano introduce otras variables: tiempo de exposición, profundidad, presión del agua, temperatura, desgaste, estado de juntas o tapas y posibles daños que haya sufrido la carcasa.

Además, el código IP se refiere específicamente a la protección proporcionada por la envolvente en las condiciones evaluadas. No resume por sí solo toda la resistencia física de un producto.

Por ejemplo, una clasificación IP alta no nos informa automáticamente sobre resistencia a golpes o caídas.

Son características diferentes.

¿El agua del mar cuenta igual que el agua dulce?

El código IP clasifica la protección frente a la entrada de agua según los ensayos correspondientes, pero no debe utilizarse por sí solo para deducir resistencia a cualquier líquido o ambiente.

Agua salada, productos químicos, aceites u otros líquidos pueden plantear condiciones diferentes para materiales, conectores y juntas.

Si un localizador va a utilizarse habitualmente cerca del mar, en embarcaciones o en un entorno industrial, merece la pena consultar qué condiciones contempla específicamente el fabricante.

Un pequeño detalle técnico puede evitar una gran suposición.

 

Cómo elegir la protección IP de tu localizador GPS

La forma más sencilla de decidir consiste en pensar primero en el entorno y después en el número.

Puedes hacerte cuatro preguntas:

  1. ¿El localizador estará dentro o fuera? Un dispositivo protegido en el interior de un coche tiene unas necesidades distintas de uno instalado en el exterior de una moto.
  2. ¿Habrá polvo con frecuencia? Caminos, trabajos en exterior y determinadas instalaciones pueden hacer especialmente interesante la primera cifra del código IP.
  3. ¿Qué contacto tendrá con el agua? Gotas, lluvia, salpicaduras, chorros e inmersión corresponden a situaciones distintas.
  4. ¿Existe una posibilidad real de inmersión? Si la respuesta es sí, conviene comprobar específicamente la protección frente a inmersión y sus condiciones.

Después puedes comparar ese escenario con el grado IP indicado en la ficha del localizador.

Este orden simplifica mucho la elección: primero el uso; después, la especificación.

En Ubicartec entendemos un localizador GPS precisamente desde esa perspectiva. Saber dónde está lo que importa empieza por escoger un dispositivo adecuado para el lugar en el que va a acompañarte.

La protección IP forma parte de esa elección, junto con cuestiones como el tipo de instalación, la alimentación, la autonomía o las funciones de localización que necesites.

 

Un código pequeño que ayuda a elegir con más claridad 

IP65, IP67 o IP68 dejan de parecer códigos complicados en cuanto sabes dónde mirar.

Primera cifra: sólidos y polvo. Segunda cifra: agua.

A partir de ahí, el contexto hace el resto.

Para un localizador que permanece dentro de un vehículo, la exposición ambiental puede ser limitada. Para una moto, una bicicleta o un dispositivo instalado en exterior, la protección frente a polvo y agua puede convertirse en un criterio importante de elección.

Y cuando aparezca IP68, recuerda revisar también las condiciones concretas indicadas para ese producto. El código ofrece una referencia muy útil, pero la instalación y el uso previsto siguen teniendo la última palabra.

Entender estos detalles permite elegir con calma, instalar con criterio y dejar que el localizador haga lo importante: ayudarte a saber dónde está aquello que quieres tener cerca.

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